Zara, su historia


Era la tarde del 23 de enero, en Toledo Eva y Andrés reciben una llamada, “hay una galga en la carretera y tiene una pata rota”. Salen en su busca y lo que encuentran al llegar, entre un tumulto de curiosos que no hacen otra2015-06-16-15-25-28_deco - Copia[1] cosa que mirarla, es una galga asustada, congelada y famélica atada con una cuerda a una señal de tráfico. Es obvio que tiene una pata rota, el agujero por el que asoma un trozo de hueso no deja lugar a duda.

Se la llevan a la carrera al hospital veterinario y se queda ingresada; además de fracturado, tanto el hueso como la carne que lo rodean, están necrosados.

En ese momento Zara ya está a salvo pero comienza una nueva etapa, en la que tiene que pelear por salvar su pata y encontrar una familia y un hogar para siempre.

Eva y Andrés contactan con nosotros , ya habíamos colaborado antes y algunos galgos que conocéis fueron rescatados por ellos, Tolin, Maruja, Menta y Kenia llegaron aquí de su mano. Afortunadamente en ese momento se dieron las circunstancias para que Zara pudiera venir a formar parte de la familia de Galgo Astur.

En menos de una semana se hizo el viaje y Zara llegó directamente a la clínica Asturpet para ponerse en manos de Larri y su equipo a los que tendremos que estarles siempre agradecidos por la forma en que se volcaron con ella; le hicieron un hueco de inmediato para valorarla y al día siguiente de llegar estaba en la mesa de operaciones.

Y por fin llegó el día de irse a su casa de acogida, con Lidia y Alfonso, a conocer el calor de un hogar y una cama mullida y calentita; seguramente ni podemos imaginar como se pasa a la intemperie en el invierno toledano y sin poder moverse para buscar refugio ni comida.

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Lo que pasa es que esta chica es una luchadora incansable; algunos la recordareis en esos primero días, tan flaca, esos 14 kilos de hueso y pellejo, con la columna encorvada y abriendo las patas delanteras buscando un poco de estabilidad para caminar, con el umbral del dolor tan alto que en las primeras consultas la cosían sin anestesia ni sedación alguna.

 

2015-06-14-00-35-04_deco[1]Fueron pasando las semanas y fue ganando peso, hasta los 20 kilos de ahora, recuperando la pata, haciendo trastadas y alguna locura y conquistando a los que se le acercaban. Y es que nuestra Zara es una barcina pizpireta, de morro afilado y ojos vivarachos, que enamora; y con esos encantos desplegados a diario fue como conquistó a Maxi y a Miguel para que quisieran ser sus papis para siempre.

En este punto nos gustaría compartir una reflexión con vosotros; a veces nos encontramos al abrir el ordenador imágenes muy duras, perros en muy mal estado que dan una pena terrible y despiertan la compasión de todos. Todos hemos conocido casos que por dolorosos y aberrantes reciben multitud de solicitudes de adopción mientras muchos otros esperan en jaulas y cheniles oscuros una oportunidad. Aquí os enseñamosfotos muy duras de Zara, del estado en que la encontraron y de su lenta recuperación, pero lo hacemos ahora, cuando nuestra chica ya tiene su casa y su familia definitiva. Y es que un miembro de nuestra familia, alguien con quien vas a compartir tu vida, no puede serlo por pena o lástima de su situación.2015-06-17-00-05-13_deco[1]

 Volviendo a nuestra campeona sólo nos queda contaros que, tras pasar una segunda vez por quirófano para sustituir la placa del hueso por una fijaciones externas, la podréis encontrar paseando con su hermano Bruce por Gijón o dando una vuelta por galgolandia, esperando impaciente a que le suelten la correa para poder correr con sus amigos. En realidad todos estamos deseando verla correr despreocupada y feliz, con su pata apoyada. Seguro que muy pronto os lo podremos contar.

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