Cómo son los galgos

Los galgos son unos excelentes animales de compañía. Son tranquilos, nobles, limpios y cariñosos, y sobra decir que son elegantes y muy bellos. Al contrario de lo que se suele pensar, no son unos perros especialmente activos. Pueden dormir hasta 16 horas al día y una de sus actividades favoritas es estar tumbados en un lugar agradable.

Son muy sociables con los demás perros ya que tienen muy buen carácter y suelen estar acostumbrados a convivir en manada. Les encanta jugar y echar carreras entre ellos, corren a toda velocidad y es un espectáculo verlos disfrutar así.

Por desgracia, es una de las razas más maltratadas en este país. Suelen ser utilizados como herramientas de caza y por lo general sufren todo tipo de maltratos y barbaridades cuando ya no son útiles. Son criados de manera indiscriminada con el único de objetivo de probar su velocidad y sus habilidades para la caza, y si no las tienen son desechados de las maneras más crueles que se puedan imaginar.

Antes de tomar la decisión de adoptar un galgo debes tener en cuenta que se va a convertir en un miembro de tu familia y debes estar dispuesto a asumir todas las responsabilidades. Un animal no es un juguete, es un ser vivo que tiene sentimientos y merece todo el respeto del mundo y las atenciones y cuidados necesarios.

Debes pensar que un perro conlleva ciertas obligaciones que no te puedes tomar a la ligera. Hay que sacarlos a la calle a hacer sus necesidades, llevarlos a pasear, alimentarlos de manera adecuada y prestarle todos los cuidados veterinarios oportunos. Y lo más importante, debes quererlo como a un miembro más de tu familia. Y esto no debe ser una obligación, tiene que ser algo que salga por sí solo, porque si no, no debes tener un animal a tu cuidado.

A cambio él te dará todo su cariño y será tu fiel compañero, y eso no tiene precio.

La inmensa mayoría de los galgos llevan a sus espaldas un pasado trágico en el que han sufrido el maltrato y el abandono. A algunos más que a otros les puede costar empezar una nueva vida y confiar en las personas. Necesitan todo el cariño del mundo para poder darse cuenta de que todo lo malo ha quedado atrás y ahora tendrán una vida digna. Por eso, adoptar un galgo o cualquier animal con estas circunstancias es un paso que no se puede dar en falso, porque no se merece volver hacia atrás, porque si lo adoptas es para toda la vida, porque tú vas a ser su esperanza y no le puedes fallar.

Tienes que tener en cuenta que habrá un periodo de adaptación en el que tu nuevo amigo se adaptará mejor o peor. Tienes que asumir que esto podrá ocasionar algún destrozo, que a lo mejor los primeros días se hace pis en casa alguna vez, que igual le cuesta trabajo quedarse solo. No tiene por qué ser así ya que muchos de ellos provienen de casas de acogida en las que les enseñan a vivir en la “civilización”, pero si esto pasara debes afrontarlo con paciencia y tener en cuenta que lo más importante es superarlo y ayudar a tu amigo en el periodo de adaptación. Hay una serie de pautas a seguir que son muy importantes y te ayudarán en gran medida a entender a tu galgo y a superar las dificultades.

Compartir tu vida con un galgo es una experiencia maravillosa, te cambian los esquemas. Te enseñan a apreciar con su humildad todas aquellas cosas a las que antes no prestabas la menor atención. Te dan todo su cariño y fidelidad sin esperar nada a cambio. Te hacen mejor persona.

Parece mentira que estos animales, tan maltratados, puedan volver a confiar en alguien y entregarle todo su cariño, pero es así, y es algo fantástico que te cambiará la vida.

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